Flare.io es una plataforma de ciberinteligencia y gestión de exposición a amenazas que vigila de forma continua lo que se publica sobre una organización fuera de su perímetro: credenciales corporativas filtradas, stealer logs, menciones en foros criminales y canales de Telegram, dominios fraudulentos, secretos expuestos en repositorios y datos comprometidos a través de terceros. Su función es detectar esa exposición antes de que alguien la utilice.
Llevamos años invirtiendo en proteger el perímetro, el endpoint, el correo, las identidades, las aplicaciones cloud y la infraestructura crítica. Todo eso sigue siendo necesario. Pero hay una pregunta que ningún control interno responde: ¿qué se ve de mi organización desde fuera?, ¿se está hablando de mí?, ¿me han robado la contraseña del correo al CEO?
INCIBE gestionó 122.223 incidentes de ciberseguridad en 2025, un 26% más que el año anterior, de los que 3.849 fueron robos de información.
Y según el DBIR 2025 de Verizon —el informe anual que analiza miles de incidentes y brechas reales en todo el mundo—, el 30% de las brechas estuvo relacionado con un tercero.
Nada de eso se ve en tu SIEM.
Nuestra organización tiene una huella;
- Credenciales corporativas filtradas.
- Stealer logs.
- Dominios fraudulentos.
- Planes de suplantación de marca.
- Menciones en foros criminales.
- Canales de Telegram.
- Datos nuestros expuestos por terceros de confianza.
- Información sensible publicada por error.
- Accesos comprometidos a servicios SaaS. Cookies de sesión robadas.
- Claves, tokens o secretos expuestos.
Este conjunto de señales suele convertirse en el punto de partida de un incidente.
La pregunta sería: ¿Tienes visibilidad de esa misma información antes de que lo haga un atacante?
Para ayudar a las organizaciones españolas a responder a esta pregunta, GrayHats incorpora Flare.io a su catálogo de servicios de ciberinteligencia, exposición digital y seguridad gestionada.
¿Qué vigila exactamente Flare.io?
Los atacantes no improvisan.
Antes de lanzar una campaña de phishing, intentar un acceso no autorizado o preparar una extorsión, investigan: buscan credenciales, relaciones, proveedores, empleados y tecnologías utilizadas, cualquier cosa que reduzca el esfuerzo del ataque. Flare recorre esas mismas fuentes y responde a preguntas concretas:
- ¿Hay credenciales corporativas circulando en filtraciones o mercados ilícitos?
- ¿Algún empleado con acceso a sistemas de la empresa aparece en un stealer log?
- ¿Se están intercambiando datos de la organización en foros, canales de Telegram o mercados criminales?
- ¿Existen dominios parecidos al corporativo preparados para suplantar la marca?
- ¿Hay secretos, tokens o claves expuestos en repositorios de código?
- ¿Aparecen proveedores o terceros críticos en fuentes de amenaza?
Según datos del propio fabricante, la plataforma monitoriza más de 58.000 canales de Telegram junto a foros de la dark web, mercados, paste sites, sitios de filtración de grupos de ransomware y repositorios públicos, e incorpora más de un millón de nuevos stealer logs cada semana.
¿Por qué mirar fuera del perímetro?
Durante mucho tiempo, la ciberseguridad se ha construido mirando hacia dentro: eventos del SIEM, tráfico de red, alertas del EDR, configuración cloud, vulnerabilidades internas. Ese enfoque sigue siendo imprescindible y ya no es suficiente, porque una organización puede estar completamente expuesta sin que exista todavía ninguna intrusión visible en sus sistemas.
Esto no es un problema técnico, es un problema de riesgo empresarial.
Una credencial válida abre Microsoft 365, la VPN, el CRM o el ERP sin necesidad de vulnerar nada. Una cookie de sesión robada da acceso directo saltándose el segundo factor. Un dominio lookalike daña la reputación de la marca y provoca fraude a tus clientes. Una mención en un foro criminal puede anticipar la venta de accesos y una campaña de extorsión posterior. Y un stealer log no contiene solo un usuario y una contraseña: contiene el inventario de servicios que usa esa persona, sus sesiones activas y a menudo información del propio dispositivo.
El escenario más incómodo es también el más común: el portátil doméstico desde el que un directivo entra al ERP un domingo por la tarde. Ese equipo no lo gestiona nadie, no tiene tus políticas y no aparece en ninguno de tus paneles. Si se infecta con un infostealer, te enteras por la vía externa o no te enteras.
Por eso la gestión de la exposición digital tiene que ser una capacidad permanente del programa de seguridad, no una revisión puntual.
¿Con qué criterios elegimos Flare.io para nuestro catálogo?
El principal valor de Flare es proporcionar visibilidad sobre riesgos que normalmente quedan fuera del alcance de los controles internos tradicionales.
1. Visibilidad externa continua
Flare permite monitorizar señales que no aparecen en el SIEM, en el EDR o en las herramientas corporativas.
Esto incluye fuentes externas, comunidades criminales, filtraciones, canales de Telegram, dark web, clear web y otros espacios donde pueden aparecer datos relacionados con la organización.
2. Detección de credenciales y stealer logs
La exposición de credenciales de acceso es una de las vías más directas hacia el compromiso de una organización.
Flare "crawlea" la dark web para detectar credenciales corporativas comprometidas, cuentas expuestas y datos procedentes de stealer logs. Este punto es especialmente relevante para empresas que utilizan servicios cloud, Microsoft 365, VPN, herramientas SaaS, repositorios de código, plataformas de colaboración o accesos remotos. Detectar una identidad comprometida a tiempo puede permitir acciones inmediatas como:
- Revocar sesiones.
- Forzar cambios de contraseña.
- Revisar actividad reciente.
- Reforzar MFA.
- Bloquear accesos sospechosos.
- Analizar el posible impacto sobre otros servicios.
- Activar playbooks del SOC.
3. Protección de marca y detección de suplantaciones
La marca y reputación de la empresa forma parte de la superficie de ataque. Los atacantes suelen registrar dominios similares al corporativo, crear portales falsos, preparar campañas de phishing o utilizar la identidad visual de una empresa para engañar a empleados, clientes o proveedores.
Flare permite identificar dominios parecidos, señales asociadas a fraude, suplantación y abuso de marca, facilitando una respuesta temprana antes de que la campaña escale. Mediante un servicio adicional permite hacer un takedown de un dominio similar con el que te estén suplantando.
4. Inteligencia accionable para equipos de seguridad
La inteligencia solo aporta valor cuando permite actuar. Uno de los retos habituales de la ciberinteligencia es separar el ruido del riesgo real. No todas las alertas tienen la misma criticidad, ni todas son ciertas. No todas las menciones requieren una respuesta urgente. Ni todos los hallazgos implican el mismo impacto.
Flare ayuda a priorizar la información para que los equipos puedan centrarse en aquello que realmente importa: exposiciones explotables, identidades comprometidas, señales de ataque, riesgos de marca y evidencias que requieren remediación.
5. Integración con el stack de seguridad
Flare no debe entenderse como una herramienta aislada, sino como una fuente de inteligencia que puede alimentar procesos ya existentes dentro del área de seguridad.
Su valor aumenta cuando se integra con otras herramientas que permitan contextualizar y automatizar respuestas.
Ahí es precisamente donde GrayHats aporta una capa diferencial.
¿Qué no hace Flare y cuándo no es la pieza adecuada?
Flare no previene ni bloquea. No detiene un ataque en curso, no protege el endpoint, no filtra el correo, no gestiona vulnerabilidades y no sustituye al MFA ni a las copias de seguridad. Es una capa de visibilidad externa, no un control.
Tampoco borra lo que ya está fuera. Una credencial que aparece en un stealer log lleva tiempo circulando; lo que se puede hacer es invalidarla rápido. Y un takedown de dominio ni es inmediato ni prospera siempre.
Además, la inteligencia sin criterio se convierte en ruido.
Hay un caso de encaje que está claro: si una empresa todavía no tiene MFA desplegado, gestor de contraseñas ni un proceso mínimo de gestión de identidades, el dinero rinde más ahí antes que en vigilancia externa. Vigilar sin poder reaccionar sirve de poco.
¿Qué aporta GrayHats sobre la plataforma?
Nuestro papel no es revender una suscripción. Flare detecta; nosotros contextualizamos, priorizamos y ayudamos a actuar.
Eso empieza por definir qué se vigila —dominios, marcas, activos, identidades y terceros—, configurar la plataforma y priorizar los casos de uso según el perfil de riesgo real de la organización, no según el catálogo. A partir de ahí, nuestros consultores analizan los hallazgos, emiten recomendaciones de remediación, integran la información con los procesos del SOC y elaboran los informes ejecutivos y las evidencias que hacen falta para marcos como ENS, ISO 27001, NIS2 o DORA.
Ser el único reseller autorizado en España significa, para una organización española, contratar una plataforma internacional a través de un socio local: acompañamiento en la evaluación, soporte técnico y comercial cercano, e integración con GH Ciberseguridad si se quiere dar ese paso.
Javier Jiménez.
Director General y CISO en GrayHats.
© Grayhats | Blog
¿Sabes qué información sobre tu empresa circula fuera de tu perímetro?
Revisamos contigo qué dominios, identidades y terceros conviene vigilar en tu caso, y valoramos si Flare encaja antes de que decidas nada.